Nos dedicamos al cuidado y restablecimiento de su salud, paliamos la enfermedad venosa de sus piernas mejorando su calidad de vida.

Consúltanos

Expertos en Flebología

En el Centro de Enfermedades de Venas nos dedicamos al cuidado y restablecimiento de su salud, paliamos la enfermedad venosa de sus piernas mejorando su calidad de vida. Para ello, contamos con médicos especializados y expertos en flebología.

U

Consulta

Nuestro objetivo es que a través de las diferentes opciones de tratamientos de enfermedades venosas consigamos una disminución del dolor, la hinchazón, calambres y úlceras, aspectos diferentes pero característicos de esta enfermedad.
l

Tratamientos

Tratamos las diferentes variedades de venas anómalas de las piernas. En nuestro consultorio damos solución a: arañas vasculares, venas varicosas, venas reticulares, varices y cuperosis facial.

Contamos con técnicas avanzadas para la eliminación de várices

SOLICITE INFORMACIÓN

Consultorio de la Doctora Maria Antònia Bonany

Las enfermedades de las venas

Las enfermedades de las venas en las piernas son muy frecuentes. Nos dedicamos a tratarlas después de haber realizado una exploración minuciosa y un diagnóstico preciso. En el tratamiento utilizamos técnicas modernas y diferentes, realizadas por profesionales formados en el sector, en función de cada caso (diferente patología) y según la fase del progreso de la enfermedad.

Nuestra especialización es el campo de las enfermedades venosas en las piernas, en sus diferentes modalidades y fases, desde la aparición de las pequeñas arañas vasculares, que no son estéticas y que pueden provocar molestias, como la de las arañas vasculares que se localizan en la cara (cuperosis).

Venas varicosas y varices

Las venas varicosas son las que se hallan fundamentalmente en las piernas, aunque no es extraño que aparezcan en las manos y en los pies. Las varices son dilataciones venosas que habitualmente son venas enfermas. Debemos tener en cuenta que los pacientes presentan asociados a las feas dilataciones verdosas, un conjunto de síntomas y signos que forman parte del cortejo acompañante de la patología venosa. Por ello, es importante saber de la existencia de prurito (picor) en las piernas, manchas, calambres, edema (hinchazón), úlceras (llagas) y otras alteraciones de la piel y de su sensibilidad.

El conocimiento de estos padecimientos y el de diferentes técnicas para tratarlas nos lleva a individualizar el tipo tratamiento según cada caso. Con la finalidad de ofrecer siempre la mejor atención a nuestros pacientes. Realizamos la atención en nuestro consultorio y también en otros centros.

Tratamientos eficaces

En estos momentos la técnica estrella para el tratamiento de muchos problemas venosos en las piernas es la escleroterapia en sus diferentes modalidades.

Sintetizando mencionaremos:

LAS Therapy (Escleroterapia asistida por láser)

Es una terapia que combina la inyección de sustancias esclerosantes con la aplicación del láser, lo que permite una mayor optimización de la técnica, provocando la vasoconstricción y posterior cauterización de la vena. Esta técnica permite reanudar el curso de vida habitual de inmediato y en 2 o 3 semanas las venas afectadas desaparecen.

Escleroterapia con espuma (Foam Sclerotherapy)

Es una técnica mínimamente invasiva para el tratamiento de las várices tronculares, así como otras afecciones venosas. La técnica se conoce desde hace muchos años, pero actualmente es utilizada universalmente. Consiste en la inyección de un fármaco esclerosante en forma de espuma que ocasiona la oclusión y fibrosis de la vena, provocando la desaparición de la variz como tal. El esclerosante se inyecta en forma de espuma para obtener mayor contacto con el interior de las paredes, prolongando el tiempo de contacto. Ello permite utilizar una menor cantidad de fármaco.

Escleroterapia ecoguiada con espuma

Se obtienen resultados similares a los de los procedimientos quirúrgicos convencionales por su eficacia, durabilidad y seguridad. Este procedimiento se puede utilizar para todo tipo de várices. Se realiza de forma ambulatoria y el paciente no tiene limitación en la realización de su actividad diaria.

La microescleroterapia

Es la técnica de tratamiento más común para las várices de las piernas, la cara y las manos. Consiste en inyectar una suave solución química en la vena afectada que irrita el revestimiento interior y hace que esta se cierre. Una vez que la vena ha sido esclerosada, es reabsorbida por los mecanismos naturales del propio organismo. Finalmente, desaparece después de unas semanas y con ella, el dolor y la apariencia antiestética desagradable.El paciente puede reanudar su curso de vida habitual de inmediato, incluso tomar el sol y en 2 o 3 semanas habrán desaparecido las venas afectadas. El número de sesiones necesarias varía según cada paciente, el número de venas, el tiempo de evolución y el nivel de perfección estética deseado.

Microesclerotepia por transiluminación

En ocasiones es necesario complementar el tratamiento de la escleroterapia mediante la transiluminación de las zonas a tratar con el fin de facilitar la visión de los problemas venosos más profundos. En este caso se utiliza una luz fría especial de alta intensidad que nos facilita la localización de las venas varicosas y las arañas vasculares a tratar de forma totalmente incruenta.

La cuperosis

Consiste en la aparición de pequeñas venas rojas dilatadas en la cara, sobre todo en las mejillas, nariz y barbilla. El tratamiento se basa en la microesclerosis. Esta enfermedad es más frecuente en personas de piel sensible que enrojecen fácilmente con los cambios de temperatura, las emociones, la ingesta de alcohol o con la comida de algunos alimentos.Los capilares de la zona enferman porque pierden elasticidad, se dilatan e incluso se rompen, aunque puede aparecer en cualquier tipo de piel es más frecuente en fototipos claros. El tratamiento es el mismo que para las arañas vasculares.

La escleroterapia de oclusión

Guiada visualmente mediante transcatéter (TIGOS) se utiliza para el tratamiento de venas varicosas de gran tamaño como alternativa para aquellos que requieren cirugía o endoláser. Utiliza el ultrasonido dúplex para poder dirigir visualmente un catéter (un delgado tubo) por el interior de la vena hacia el punto exacto (las válvulas) a cerrar. Permite la oclusión segura de las principales venas más voluminosas en zonas de difícil acceso (como la ingle y la rodilla) que normalmente requieren cirugía. Este tratamiento in situ dura 30 minutos y no requiere anestesia, puntos, ni período de recuperación. Asimismo, proporciona múltiples ventajas en cuanto a seguridad y precisión.